Veolia impulsa la seguridad ambiental para las generaciones futuras
Este año, Naciones Unidas promueve la acción climática en el Día Mundial del Medio Ambiente. El lema “Por el clima ya” nos invita a actuar unidos por un mundo que avanza hacia un cambio de paradigma, mediante dos estrategias: la mitigación, para limitar el calentamiento global; y la adaptación, para proteger a las personas y los territorios.
Veolia, referente en soluciones para la transformación ecológica de los municipios, trabaja desde el ámbito de la gestión del ciclo integral del agua con el objetivo de descarbonizar, descontaminar y reutilizar los recursos naturales. A través de la innovación, la digitalización y la implementación de soluciones sostenibles, la compañía impulsa iniciativas orientadas a optimizar su gestión, reducir el impacto ambiental de las infraestructuras y fomentar la reutilización de los recursos, con las cuales contribuye a la transición ecológica de los territorios.
Seguridad ambiental frente al cambio climático
Las soluciones de Veolia ofrecen seguridad ambiental a la ciudadanía en los territorios donde opera, mediante, principalmente, tres ejes clave: garantizar la disponibilidad y la calidad de los recursos naturales esenciales como el agua; implementar un modelo circular para dar una nueva vida a los residuos; y reducir la contaminación y descarbonizar, para contribuir a un entorno más sostenible y resiliente.
Seguridad ambiental significa, por tanto, garantizar la disponibilidad del recurso hídrico y de otros recursos esenciales para la vida cotidiana en cualquier circunstancia. El agua es vital para la agricultura y la alimentación; la eficiencia y el ahorro energético en infraestructuras hidráulicas son imprescindibles para garantizar un uso sostenible de los recursos; y el aprovechamiento de los residuos, como ejemplo de circularidad, es fundamental para proteger el medio ambiente y preservar los ecosistemas.
Por ello, la compañía trabaja para garantizar sus servicios incluso en situaciones críticas, como las olas de calor o el riesgo de inundaciones. Esto es fundamental para el bienestar de las personas y para la industria, la agricultura y las administraciones públicas, ya que los recursos naturales sustentan nuestro sistema económico y social y, de este modo, protegen la vida de las comunidades.
Veolia pone a disposición su capacidad operativa, conocimiento experto y tecnología consolidada para una gestión eficiente de los recursos naturales, con lo cual generan así un impacto positivo a escala ambiental, social y económica.
Mitigación
La estrategia de mitigación consiste en reducir de manera significativa las emisiones de dióxido de carbono y mejorar la huella ambiental mediante soluciones de eficiencia energética, la valorización de los residuos, la recuperación de recursos derivados del tratamiento de aguas residuales o la producción de energía renovable local.
En este sentido, Veolia trabaja para acelerar la transición ecológica del saneamiento a través de la autoproducción energética. Se trata de un cambio orientado a reducir la dependencia energética y a favorecer el aprovechamiento máximo de los residuos, con la aplicación de un modelo circular centrado en la cogeneración.
Así, en 2025, Veolia generó en Cataluña 14,7 millones de kWh/año de energía eléctrica producida con fuentes renovables, principalmente mediante la cogeneración con biogás de las depuradoras y las instalaciones solares fotovoltaicas. Esta energía producida y autoconsumida ha supuesto evitar la emisión de 3.801 toneladas de dióxido de carbono en 2025, el equivalente a la absorción de dióxido de carbono de 2.091 árboles. Por otro lado, se han llevado a cabo mejoras en cuatro sistemas de cogeneración con biogás en las depuradoras de Sabadell Riu Ripoll, Palamós, Blanes y Lloret (codigestiones y plataforma de lodos), con las que se incrementará la producción de estos sistemas en 1,3 GWh/año.
Asimismo, durante 2025, se han puesto en marcha 9 nuevas instalaciones fotovoltaicas con una potencia total de 418 kW y una capacidad para generar 0,4 millones de kWh/año, así como un aerogenerador de 3 kW. Estos nuevos equipamientos se suman a las 75 instalaciones de generación con energías renovables que gestiona Veolia en Cataluña en el ámbito del agua. La estrategia de reducción de la huella de carbono implica también la progresiva implantación del vehículo eléctrico en la flota, que en 2025 ha alcanzado la cifra de 145 unidades.
Adaptación
Paralelamente, Veolia implementa soluciones integrales para garantizar la preservación y la disponibilidad de los recursos hídricos frente al cambio climático. La regeneración y la reutilización del agua, así como la resiliencia de las infraestructuras, son ejes fundamentales de esta estrategia. En este marco de actuación, los Proyectos Estratégicos para la Recuperación y Transformación Económica (PERTE) de digitalización del ciclo integral del agua se consolidan como un instrumento clave para impulsar la modernización de las infraestructuras hidráulicas de los municipios y reforzar su capacidad de adaptación al cambio climático. El despliegue de los proyectos A-MEDI, impulsado en ocho municipios del litoral catalán, de e-READAPTA en Rubí y de FLOW en Sabadell, permite avanzar hacia una mayor autonomía hídrica y reducir la dependencia de recursos externos.
En el caso de Sabadell, se prevé sustituir el equivalente al 20 % del consumo anual de agua potable por agua freática —procedente de pozos y minas locales— y agua regenerada.
En el marco de A-MEDI, se está reforzando la resiliencia hídrica de los ocho municipios mediante la gestión eficiente de las aguas subterráneas, con la instalación de analizadores multiparamétricos equipados con sensores de conductividad que permiten monitorizar de forma continua la calidad del agua en los depósitos de cabecera. Este sistema de monitorización y el uso de recursos alternativos posibilitarán la protección de las masas de agua subterránea. Adicionalmente, la sectorización de las redes de suministro contribuirá a la reducción de las pérdidas de alrededor de un 6 %.
En Rubí se está trabajando para activar cuatro captaciones e instalar sistemas de sensórica para recuperar recursos del acuífero del Vallès, con el objetivo de reducir la dependencia de fuentes externas. Además, el proyecto e-READAPTA incrementa la resiliencia del municipio ante episodios de lluvias intensas, con la implantación de un plan de emergencia contra inundaciones, sistemas de monitorización en continuo y mecanismos de retención de sólidos en puntos de vertido críticos, reduciendo así el impacto ambiental de los vertidos.
En definitiva, Veolia demuestra que la seguridad ambiental es posible cuando la innovación y el compromiso se traducen en soluciones que garantizan la sostenibilidad y la resiliencia de los territorios. Actuar por el clima es una responsabilidad compartida que la compañía asume día a día, con el objetivo de generar un impacto positivo en las comunidades de hoy y del futuro y, así, contribuir a la transformación ecológica y a la mejora de los servicios esenciales.