Impulsamos con el Ayuntamiento de Bagà la gestión sostenible del agua con una campaña de detección de fugas en el municipio


 

Con el Ayuntamiento de Bagà hemos llevado a cabo una campaña de búsqueda de fugas en la red de agua potable del casco antiguo de Bagà y del barrio de Terradelles con el objetivo de mejorar la eficiencia del servicio y reducir las pérdidas de agua. 

La campaña se ha desarrollado en dos fases durante los meses de mayo y junio, y se ha analizado prácticamente la totalidad de la red de abastecimiento, cerca de doce kilómetros. Los trabajos de inspección de la red han permitido detectar siete incidencias. Para llevar a cabo este conjunto de actuaciones se han distribuido cerca de cincuenta dispositivos acústicos en distintos puntos de la red, que están equipados con una tecnología que permite monitorizar el comportamiento de las tuberías y detectar posibles fugas no visibles gracias al análisis del ruido y las vibraciones del agua. La reparación de estas fugas ha ido a cargo de la brigada municipal de este municipio de la comarca del Berguedà.

El concejal de Servicios Municipales del Ayuntamiento de Bagà, Pablo Samper, ha explicado que esta actuación da continuidad a los trabajos iniciados el año pasado, cuando el Ayuntamiento de Bagà ejecutó una primera fase de detección de fugas en la red municipal de suministro de agua gracias a una subvención de la Diputación de Barcelona. “Los buenos resultados obtenidos han llevado al Ayuntamiento a apostar por una segunda campaña financiada íntegramente con fondos propios, enmarcada dentro del programa municipal de mantenimiento, mejora y renovación de la red de agua.” Finalmente, el concejal baganés ha destacado que “el agua es un bien que debemos cuidar siempre, pero especialmente ahora que es un recurso aún más escaso y necesario que nunca. El equipo de gobierno de Bagà es consciente de que la red de distribución necesita mejoras continuadas para garantizar la calidad del servicio.”

Por su parte, nuestro responsable de distribución en los Pirineos, David González, ha asegurado que “la detección temprana de fugas, gracias a la incorporación de tecnologías avanzadas de monitorización acústica, nos permite identificar incidencias no visibles con una gran precisión y actuar de manera preventiva. Esta capacidad es clave para mejorar la eficiencia y el rendimiento de las redes de agua, reducir las pérdidas y avanzar hacia una gestión más sostenible de los recursos hídricos”.